Con tanta sinceridad

Tomado de "los hijos de Septiembre"
http://ortegareyes.wordpress.com/2008/05/13/con-tanta-sinceridad/

Si realizáramos una encuesta para determinar, según el gusto de los nicaragüenses, cuál es mejor bolero de nuestra historia musical, obtendríamos resultados concluyentes. Al no tratarse de un tema político, es muy probable que no existan los sesgos y chanchullos que suelen darse en ese tipo de análisis y los resultados de la encuesta serían determinantes. Por una abrumadora mayoría saldría seleccionado el bolero “Sinceridad” de Rafael Gastón Pérez. Es obvio que alguna pequeña proporción de entrevistados no sabrán qué cosa es bolero y otros propondrían a “Los dos bolillos” o “Viva León Jodido” y otros más despistados a “La gasolina”.



Es importante aclarar que en el siglo XX resaltaron muchos boleros dignos de mención como “Miriam” de Víctor M. Leiva que interpretara Luis Méndez, “Tres Flores para ti”, de Tino López Guerra, “Luz y Camino” de Roger Fischer, que llegara a grabar Vicente Fernández, “Luna Callejera” de Jorge Isaac Carballo, “Ya soy tu prisionero” de Orlando Flores Ponce, que inmortalizara Jorge Paladino; “Hoy” de Camilo Zapata; “Tú y yo” de Manuelito Romero; así como “Noche en diciembre”, “Romance” e “Infiel” del propio Rafael Gastón. No obstante, “Sinceridad” destaca entre todos los anteriores por su expresividad romántica, además de haber impactado en el gusto del público de toda América Latina, dándole a la canción nicaragüense una proyección internacional.



Rafael Gastón Pérez, conocido popularmente como “Orej´e burro”, autor de este bolero, es uno de los compositores de música popular más brillantes que tuvo Nicaragua en el siglo XX. Natural de Managua, Rafael Gastón era un músico versátil pues tocaba varios instrumentos, en especial la trompeta, con una gran aptitud para la composición, sin embargo, su agitada vida limitó la obra que pudo habernos legado. Uno de los musicólogos nicaragüenses más acuciosos, Francisco Gutiérrez Barreto, ha realizado profundas investigaciones sobre la vida y obra de Rafael Gastón y las ha plasmado en su libro “Ven a mi vida con amor”, nombre extraído de las dos primeras líneas del excelso bolero. Todos los admiradores de la música romántica nicaragüense deben de tener este libro de referencia, aunque no está dedicado en su totalidad a este compositor, ahí puede encontrarse información muy valiosa sobre la cultura nicaragüense.



La primera grabación internacional de “Sinceridad” la realizó Lucho Gatica en 1952, acompañado por el trío Los Peregrinos. Gatica, cantante chileno que recién iniciaba su carrera artística obtuvo un enorme impulso en su trayectoria gracias a la interpretación de este bolero. Es la fecha y este cantante, que ahora radica en los Estados Unidos y está próximo a cumplir los 80 años, siempre reconoce a esta composición como una de las más importantes en su extensa carrera. Es interesante mencionar que este bolero llegó de carambola a las manos de Lucho Gatica, pues él se encontraba en Panamá cuando según relata Gutiérrez Barreto, se encontró con Pedro Vargas, quien recién acababa de actuar en Managua y había escuchado “Sinceridad”, interpretándola en Panamá e impresionando a Gatica quien decidió incluirla en su repertorio. Otras fuentes, según el mismo Gutiérrez Barreto, aseguran que quien la llevó a Panamá y coincidió con el chileno fue la famosa cantante mexicana Eva Garza, célebre por sus interpretaciones de “Celosa” y “Estrellita del Sur”. No existe pues certeza sobre la forma cómo Lucho Gatica conoció esta pieza, lo cierto es que el cantante chileno recorrió toda América Latina interpretando el bolero e incrustándolo en el gusto de toda su audiencia. Merece la pena resaltar que en una entrevista Lucho Gatica expresó que se sorprendió cuando llegó a cantar a Brasil y su disco “Sinceridad” ya era un éxito completo, a tal punto que algunos autores locales realizaron posteriormente sus propias versiones del bolero en portugués.



En Cuba este bolero también tuvo una gran acogida, pues Gatica estuvo una buena temporada actuando allá, de tal forma que grandes artistas cubanos también lo grabaron, tal como lo reseña Gutiérrez Barreto en su libro, Orlando Vallejo y el trío de Luisito Plá, la Orquesta Románticos de Cuba y Bienvenido Granda, con el Conjunto Casino. Es importante resaltar que a mi gusto, la versión de Bienvenido Granda careció de un arreglo que resaltara la intensidad del bolero e incluso en el intermedio cae en un ritmo completamente discordante con el tema. Si esta versión la hubiese interpretado don Bienvenido con la Sonora Matancera, seguramente el resultado hubiera sido una verdadera joya.



Una de las mejores versiones que he escuchado de esta composición es la de Marco Antonio Muñiz, tal vez por su sensibilidad para tratar al bolero, pues la primera etapa de su carrera la realizó cantando con Los tres ases. El tema de Muñiz es interpretado al mejor estilo de los tríos, resaltando su inconfundible estilo y su potente voz.



Otro gran cantante que le hizo honor a este bolero es el argentino Roberto Yanés, quien logró una magnífica versión que combina un arreglo bastante elaborado con su particular voz, aquella que en su época nos deleitara con “Desesperadamente” y “Oyelo bien”. El único problema de su versión de “Sinceridad” es que cambia algunas palabras de la original, desluciendo un tanto el bolero.



De las intérpretes femeninas de “Sinceridad” resalta la cantante argentina María Martha Sierra Lima con Los hispanos, cuya versión que está a la par de la que lograron los mejores tríos mexicanos, como Los tres diamantes. Así mismo, Gutiérrez Barreto incluye en su reseña la versión de Virginia López, la famosa cantante puertorriqueña de “Cariñito Azucarado”.



Una versión singular es la del grupo chileno Los Galos, quienes adaptaron el bolero al estilo de la balada grupera sudamericana, aquella que tuvo sus orígenes en los trabajos de Germain y los Angeles Negros.



Sin embargo, la versión más original y desde mi particular punto de vista, una de las mejores que se ha logrado de “Sinceridad” es la de Joao Bosco, famoso cantante, guitarrista y compositor brasileño, grabada en portugués en 1989 y que sirvió como uno de los temas de la telenovela brasileña Tieta, joya de la televisión de ese país allá por 1990, basada en la obra del genial escritor brasileño Jorge Amado. Lo único que podría achacarse a este tema es que a pesar de que Bosco mantuvo el título original del bolero, la letra en portugués no tiene nada que ver con la original.



Huelga resaltar que es casi obligado que los cantantes nicaragüenses incluyan en su repertorio una versión de este bolero, como es el caso de Norma Elena Gadea, Martha Vaughan, Octavio Borge, Sergio Tapia, César Andrade, la Camerata Bach. También es importante señalar que algunos artistas internacionales en sus presentaciones en Nicaragua, como una deferencia a sus admiradores nicas, incluyen “Sinceridad” en sus programas, como es el caso de José Luis Rodríguez “El Puma” y el pianista Raúl Di Blassio.



Estoy incluyendo las mejores versiones de este gran bolero con el fin de que las disfruten y pueda cada quien seleccionar su favorita, aunque como dicen: En gustos se rompen sacos.



Lo importante es que estoy seguro de que todos coincidirán que “Sinceridad” es el mejor bolero nicaragüense de todos los tiempos y tal vez uno de los mejores cien de toda la historia del bolero.



Hace precisamente sesenta años, en un arrebato de inspiración Rafael Gastón Pérez plasmó en un bolero todo su sentimiento, pues pareciera haberlo escrito, como diría Benito de Jesús, con tinta sangre del corazón y nos dejó esta composición como un legado impresionante, no sólo por la proyección internacional que logró, sino porque nos advierte sobre un valor fundamental de nuestra sociedad y que en su época todavía era vigente, pero que poco a poco se ha ido disipando de nuestras vidas, así que una tarea urgente que tienen los nicas es recuperarla, pues la esperanza, como dice el bolero, es la sinceridad.